#3 – El caso del caballo Sorky, con Manuel Molina

El caso del caballo Sorky tuvo todos los ingredientes de un guion de thriller: una muerte extremadamente cruel y violenta, varios cómplices, un cadáver enterrado, un periodista que destapa el asunto, una exhumación con su autopsia y un abogado en busca de justicia y que no paró hasta conseguirla.

Ese abogado era Manuel Molina, miembro experto de INTERCIDS y nuestro invitado de hoy, que consiguió, tras muchos meses de duro trabajo, una condena pionera para el acusado, la primera persona en entrar en la cárcel en España por un caso de maltrato animal.

Manuel nos cuenta también cómo llegó a ser abogado y cómo el rescate de una de sus perras dio lugar al nacimiento de ABADA, Asociación Balear de Abogados por los Derechos de los Animales, la primera asociación de estas características que se fundó en el país.

Descubrimos, además, aficiones como la música rock y el deporte, que ayudan a nuestro invitado como válvula de escape contra el estrés.


Claves del caso Sorky

El caso de Sorky es considerado un punto de inflexión y un precedente histórico en la lucha contra el maltrato animal en España. Sus claves son:

1. El incidente (30 de diciembre de 2012)
  • El suceso: En el hipódromo de Manacor (Mallorca), durante una carrera de la disciplina ecuestre de «trote balear», el caballo de carreras de raza menorquina, Sorky das Pont, cometió irregularidades por las que fue descalificado.
  • La agresión: Tras la descalificación, el conductor del caballo, el propietario y un amigo de este llevaron al animal a una cuadra privada dentro del hipódromo, cerraron la puerta y, pocas horas después, el caballo estaba muerto a causa de una brutal paliza.
2. Descubrimiento e investigación
  • La denuncia: El caso se destapó el 2 de enero de 2013 gracias a la publicación de un periodista en el Diario de Mallorca. A raíz de esto, el SEPRONA de la Guardia Civil inició una investigación y la asociación de abogados ABADA presentó una denuncia formal contra los tres implicados y presuntos encubridores.
  • El hallazgo del cadáver: La Guardia Civil localizó el cuerpo del caballo enterrado en una finca explotada por la empresa Natura Park. El entierro se realizó sin informe veterinario y requirió el uso de una excavadora.
  • Declaraciones iniciales: Ante la Guardia Civil, el amigo del propietario admitió haber golpeado al caballo con un objeto contundente, mientras que el conductor y el propietario reconocieron haber presenciado la agresión y ayudado a trasladar y ocultar el cadáver.
3. Obstáculos en la fase de instrucción
  • Trato desigual a los implicados: Sorprendentemente, la jueza de instrucción citó como investigado/imputado únicamente al amigo que confesó el golpe, mientras que al propietario y al conductor los citó únicamente en calidad de testigos.
  • Cambio de versiones: En el juzgado, el imputado cambió su versión alegando que el caballo se asustó, saltó, se golpeó la cabeza contra una viga y murió. Los otros dos implicados negaron haber presenciado la agresión o participado en la ocultación del cadáver.
  • Límites a la acusación: La jueza impidió que el abogado de ABADA les preguntara a los testigos sobre la contradicción con sus declaraciones ante la Guardia Civil para evitar que se autoinculparan al no asistir con un abogado.
  • Batalla de recursos: ABADA solicitó reiteradamente la imputación de los cómplices. Tras ser desestimados sus recursos por la jueza y sufrir la paralización del proceso en el juzgado durante casi dos años, ABADA tuvo que presentar un recurso de queja ante el Tribunal Superior de Justicia de Baleares. Aunque el tribunal les dio la razón, para evitar dilatar aún más el proceso, decidieron ir a juicio acusando únicamente al amigo del propietario.
4. La condena y el precedente histórico
  • La conformidad: Se pactó una condena de nueve meses de prisión y la inhabilitación especial máxima de tres años para actividades relacionadas con animales.
  • Petición de suspensión: Al no tener antecedentes penales y ser la condena inferior a dos años, la defensa solicitó la suspensión de la pena para evitar la entrada en prisión. El fiscal y otras acusaciones personadas se mostraron a favor o conformes con la suspensión.
  • La oposición de ABADA: ABADA fue la única parte que se opuso firmemente a la suspensión. Sus argumentos se basaron en:
    1. La extrema brutalidad de los hechos: Sorky era un animal joven y fuerte de 500 kg que fue matado a golpes con ensañamiento (la autopsia reveló hemorragias nasales, oculares, en oídos y una herida incisocontusa en el cuello).
    2. La gran alarma social: El caso provocó manifestaciones, concentraciones ciudadanas y una amplia cobertura en medios de comunicación nacionales.
  • El ingreso en prisión: La jueza acogió los argumentos de ABADA y determinó que la suspensión de la pena es discrecional, no obligatoria. Por primera vez en la historia de España, un condenado por maltrato animal entró en prisión para cumplir su condena (cumplió casi dos meses antes de que la Audiencia Provincial lo liberara).
5. Impacto y consecuencias del caso
  • Sin castigo para los cómplices: El propietario y el conductor nunca fueron juzgados ni sancionados debido a que la instrucción se cerró sin acusarles formalmente.
  • Efecto multiplicador: El caso Sorky funcionó como un revulsivo nacional, provocando un «boom» en la creación de comisiones de derechos de los animales en múltiples colegios de abogados de España y el nacimiento de nuevas asociaciones de abogados dedicadas a la acusación en casos de maltrato.
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