
El popular matinal de fin de semana en la Cadena SER, ‘A vivir que son dos días’, abordó el pasado 11 de julio la propuesta legislativa de INTERCIDS para prohibir, de manera preventiva, las granjas de pulpos en España.
“Es que me cae muy bien el pulpo en todos los sentidos”, confesaba el presentador Javier del Pino, al inicio del programa. “Claro, me pasa lo mismo”, respondía su copresentadora, Lourdes Lancho. Y es que el trabajo de INTERCIDS para evitar la explotación industrial de pulpos ha vuelto a colocar en el foco mediático la singularidad de estos fascinantes animales y la importancia de mantenerlos libres y salvajes.
Una iniciativa jurídica necesaria, basada en el principio de precaución
Con la modificación de la Ley de Cultivos Marinos, INTERCIDS propone que se prohíban de manera preventiva las instalaciones de cría intensiva de pulpos en cautividad. “Prohibición preventiva, porque esta es una actividad económica que ahora mismo no existe y este es precisamente uno de los motivos por los que abogamos por su prohibición en este momento” explicó la abogada María González Lacabex, miembro del equipo legislativo de INTERCIDS.
“La propuesta”, añadió la abogada, “fue presentada en mayo de 2025 y recogida por varios grupos parlamentarios que la registraron en el congreso de los diputados”. Así, su estado es que se encuentra admitida en el Congreso “a la espera de iniciar su tramitación”.
La propuesta de INTERCIDS apela al principio de precaución. Ante los riesgos de contaminación por vertidos, los peligros para la salud pública por el uso de antibióticos, y las negativas consecuencias y aberración de introducir un animal salvaje, solitario y carnívoro, en la cadena alimentaria industrial, la entidad reafirma que este modelo, cruel e insostenible, tampoco responde a necesidades reales de seguridad alimentaria y debe, por tanto, ser evitado.
La perspectiva científica
El programa contó también con la participación de la Dra. Elena Lara, bióloga marina, quien fue tajante al calificar la cría intensiva de estos animales como «totalmente insostenible e ineficiente». Según Lara, la acuicultura de especies carnívoras como el pulpo añade una presión inasumible a los océanos, ya que se requieren entre dos y tres kilos de proteína animal silvestre para producir un solo kilo de carne de pulpo.
Además, se expuso la sólida base científica que sustenta la iniciativa de INTERCIDS:
- Sintiencia y dolor: Estudios confirman que los pulpos tienen sistemas nerviosos altamente desarrollados, memoria a largo plazo y capacidad de experimentar dolor físico y emocional.
- Incompatibilidad biológica: Su naturaleza solitaria y territorial hace que el hacinamiento industrial derive en agresiones, estrés extremo y canibalismo.
- Crueldad en el sacrificio: El método propuesto de inmersión en agua con hielo causa una muerte lenta y dolorosa, careciendo de métodos de aturdimiento humanitarios validados.
Lee el artículo y escucha el reportaje aquí: https://cadenaser.com/nacional/2026/07/11/cientificos-y-activistas-contra-las-granjas-de-pulpos-esto-es-totalmente-insostenible-e-ineficiente-cadena-ser/