INTERCIDS reivindica desde Gran Canaria su propuesta legislativa para prohibir las granjas de pulpos en toda España

La abogada Francisca Gutiérrez, miembro de INTERCIDS, durante el encuentro

Tras la renuncia de Nueva Pescanova a poner en marcha la primera granja industrial de pulpos en Gran Canaria, el foco de acción se sitúa en la propuesta legislativa elaborada por INTERCIDS, que establecería la prohibición preventiva de este tipo de instalaciones en todo el país.

El pasado 25 de julio se celebró en Las Palmas de Gran Canaria un encuentro que sirvió, por un lado, de celebración por la retirada del proyecto de granja de pulpos en la isla y, por otro, de recordatorio de que el siguiente paso necesario y urgente es la prohibición de esta actividad en toda España, tal y como plantea INTERCIDS en su propuesta legislativa presentada en mayo de 2025.

La abogada Francisca Gutiérrez participó en representación de INTERCIDS y trasladó a los medios que cubrieron el evento la necesidad de que esta propuesta legislativa, ya registrada en el Congreso y pendiente de tramitación, sea aprobada por los grupos parlamentarios. “El abandono del proyecto de Nueva Pescanova en Las Palmas no elimina el riesgo de que esta u otras empresas intenten desarrollar instalaciones similares en España”, recordó la abogada. Es por ello que la entidad insiste en la prohibición legal expresa de las granjas de pulpos para evitar las nefastas consecuencias que tendrían para estos animales salvajes y sus peligros para el medio ambiente y la salud.

La proposición de ley de INTERCIDS

La proposición de ley elaborada por la entidad para la prohibición de la acuicultura con pulpos en España fue registrada el 11 de junio de 2025 y admitida a trámite y posteriormente publicada en el Boletín Oficial de las Cortes Generales (BOCG) número 241-1, del 20 de junio.

Se trata de la primera propuesta legislativa en este ámbito que, a través de la modificación de la Ley de Cultivos Marinos, busca prohibir la explotación intensiva de pulpos. Esta propuesta responde a la evidencia científica disponible sobre las graves consecuencias que tendría la cría intensiva de pulpos. Estos animales, a día de hoy salvajes, poseen una elevada complejidad cognitiva y conductual, son esencialmente solitarios y muestran comportamientos incompatibles con su confinamiento en sistemas de producción intensiva, lo que plantea serias preocupaciones en materia de bienestar animal.

A ello se suman los importantes impactos medioambientales asociados a esta actividad, como la elevada demanda de otros animales para su alimentación, que incrementaría la presión sobre las poblaciones marinas, y los riesgos derivados de la generación de residuos y vertidos al medio marino, así como los efectos sobre la salud humana, por ejemplo por el uso de antibióticos en estos sistemas de producción intensiva y hacinamiento de animales.

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