Maggy era una perra Golden de 9 años, muy querida por su familia, que vivía en Quito, Ecuador. Para darle la mejor calidad de vida posible, su familia decide contactar con un “adiestrador” canino, que les dice que tiene que llevarse a la perra durante 15 días. Tan solo unas horas después de entregarla, reciben varios mensajes extremadamente inquietantes: Maggy está muy estresada, se ha mordido el labio y no puede moverse. Cuando acuden a recogerla, el panorama que se encuentran es desolador.
En el episodio de hoy hablamos con los abogados Katherin Guerrero, que llevo la dirección letrada de la acción penal y Julio Etcheverry, coordinador de defensa legal de la Fundación Protección Animal Ecuador, PAE, que se encargó de la vía administrativa en el caso de Maggy.
Como muestran los profesionales de la educación canina respetuosa, los perros son animales complejos y maravillosos, con los que se puede conseguir todo trabajando desde un vínculo sano y coherente con su etología. Huid en la dirección contraria de todo aquel que pretenda separaros de vuestro animal con la excusa de educarlo, así como de quien siga utilizando conceptos obsoletos como “obediencia”, “adiestramiento” o “modificación de conducta”.

