De Palma de Mallorca a Nueva York: la sustitución paulatina de los coches de caballos por alternativas sin explotación animal

Manifestantes piden la implantación de calesas eléctricas en Palma de Mallorca. Foto: Tata Rossler / Satya Animal / ARDE

Nueva York acaba de aprobar el fin de los carruajes turísticos tirados por caballos en Central Park, mientras que Cartagena de Indias, Bruselas y Alcúdia ya han incorporado vehículos eléctricos. En Palma de Mallorca, el sector trabaja en la sustitución de las calesas por modelos que prescinden de los animales.

Entidades de protección animal llevan décadas protestando por el uso de caballos en carruajes turísticos y en algunas ciudades del mundo ya se ha empezado a sustituirlos por vehículos eléctricos. Desde Cartagena de Indias en Colombia, que ha prohibido la circulación de carruajes de tracción animal en su centro histórico, hasta Bruselas y Alcúdia, en Mallorca, donde funcionan alternativas eléctricas, distintas experiencias muestran que es posible mantener los paseos turísticos sin recurrir a los animales.

El caso más reciente es el de Nueva York, cuyo Ayuntamiento ha aprobado una ley para poner fin a los coches de caballos en Central Park antes del 1 de junio de 2028. En Palma de Mallorca, por otra parte, los conductores han encargado prototipos de las nuevas calesas eléctricas que prevén incorporar progresivamente al servicio.

Cartagena de Indias: prohibición y sustitución de los carruajes turísticos

El 29 de diciembre de 2025 comenzó en Cartagena de Indias la sustitución de los tradicionales coches de caballos por carrozas eléctricas, en el marco de un proceso que culminó con la implantación de una flota de vehículos sin tracción animal. El Ayuntamiento aprobó el Decreto 2296 de 2025, que prohíbe la circulación de estos carruajes en el centro histórico y el recinto amurallado. En junio de 2026, el consistorio anunció la puesta en funcionamiento oficial de 60 carrozas eléctricas, tras una fase piloto.

La transición incluyó medidas para los trabajadores que dependían de esta actividad y para los caballos retirados. Según el Ayuntamiento, más de 120 equinos fueron destinados a procesos de adopción. El nuevo sistema permite mantener los recorridos turísticos y la actividad económica asociada, pero prescindiendo de los animales.

Bruselas: carruajes eléctricos para recorrer el centro histórico

En junio de 2024, Bruselas incorporó carruajes eléctricos a sus recorridos turísticos por el centro histórico, en sustitución de los tradicionales paseos en coche de caballos. La iniciativa partió del antiguo operador del servicio, que había dejado de trabajar con caballos en 2022, entre otros motivos por las críticas al uso de animales con fines comerciales. Su propuesta de mantener los recorridos mediante vehículos eléctricos fue acogida por la ciudad, que apoyó la puesta en marcha del nuevo servicio. Los carruajes conservan una estética tradicional, pero funcionan sin animales.

Nueva York pone fecha al fin de los coches de caballos

En Estados Unidos, el Ayuntamiento de Nueva York aprobó el 22 de octubre de 2026 una ley para poner fin a los coches de caballos en Central Park antes del 1 de junio de 2028. La medida pone fecha de cierre a una actividad con una larga trayectoria en la ciudad, que lleva décadas generando controversia por sus implicaciones para el bienestar animal y la seguridad.

La decisión se produjo tras años de debate y después de que distintos incidentes volvieran a situar la actividad en el centro de la atención pública. Entre ellos figura la muerte de un joven turista de 18 años en un accidente relacionado con un coche de caballos en junio de 2026.

La norma también contempla medidas para facilitar la transición de los trabajadores del sector y garantizar el futuro de los caballos una vez retirados de la actividad.

Alcúdia, en Mallorca, pionera en España

En España, Alcúdia fue el primer municipio en incorporar calesas eléctricas homologadas para sustituir los carruajes turísticos tirados por caballos. Los nuevos vehículos comenzaron a introducirse en la temporada turística de 2025, después de un proceso de tramitación y homologación que se prolongó durante aproximadamente dos años.

El proyecto permite conservar los recorridos y parte de la estética de las tradicionales galeras mallorquinas sin utilizar animales para tirar de ellas. La iniciativa constituye un precedente directo para otros municipios como Palma de Mallorca, que están desarrollando alternativas similares.

Palma trabaja en la sustitución de las calesas

En Palma de Mallorca, los conductores de las calesas turísticas han encargado a una empresa valenciana la fabricación de los prototipos de los vehículos eléctricos que pretenden incorporar progresivamente al servicio. El modelo se ha diseñado para conservar la estética tradicional de las galeras de la ciudad.

Según informó elDiario.es el 29 de septiembre de 2026, el prototipo ya se había presentado al Ayuntamiento, pero todavía debía superar la valoración técnica municipal y los procedimientos de homologación y autorización correspondientes.

El Ayuntamiento inició en mayo de 2026 los trámites para modificar el reglamento municipal que regula el servicio de transporte urbano de viajeros con vehículos de tracción animal con conductor. La previsión que se había planteado era que las primeras calesas eléctricas pudieran circular en mayo de 2027, aunque su llegada depende de los procedimientos técnicos y administrativos pendientes.

El proceso supone un avance hacia un modelo turístico que prescinde de los caballos, pero todavía no establece una fecha definitiva para la retirada de todos los carruajes de tracción animal.

Las experiencias de todas estas ciudades muestran la importancia de planificar el futuro de los animales retirados y de facilitar alternativas laborales a las personas que dependen de la actividad. La existencia de modelos ya implantados permite analizar diferentes soluciones y los instrumentos normativos y económicos necesarios para llevarlas a cabo.

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