
144 organizaciones, tanto de Europa como del resto del mundo, firman una carta abierta pidiendo a la Comisión Europea que prohíba las granjas de pulpos, así como la comercialización de productos procedentes de granjas situadas fuera de la UE.
En línea con la proposición de ley elaborada por INTERCIDS para la prohibición de granjas de pulpos en España, la entidad se ha sumado a la carta abierta dirigida a los comisarios europeos de Pesca y Océanos, Costas Kadis, y de Salud y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, en la que organizaciones de todo el mundo reclaman a la Unión Europea la prohibición preventiva de la cría de estos animales.
La iniciativa, promovida por Compassion in World Farming (CIWF) y Eurogroup for Animals, cuenta también con el respaldo de profesionales del ámbito científico y expertas y expertos en bienestar animal. La carta abierta, publicada el 8 de octubre, día mundial del pulpo, advierte de los graves problemas asociados a la cría intensiva de esta especie y reclama a la UE que actúe antes de que esta industria llegue a consolidarse.
La naturaleza del pulpo
Las organizaciones firmantes recuerdan que los pulpos son animales sintientes, altamente inteligentes y, en gran medida, solitarios, con unas necesidades comportamentales complejas que no pueden satisfacerse en sistemas de producción intensiva.
La elevada densidad de animales podría favorecer, además, comportamientos como la agresividad y el canibalismo. Tal y como se señala en el escrito, estos problemas de bienestar no pueden solucionarse simplemente mediante una mejora de las condiciones de cría o mediante nuevas regulaciones.
A ello se suma el método de sacrificio propuesto para los pulpos de acuicultura: una mezcla de hielo y agua que provoca la muerte por congelación, un procedimiento que causa un enorme sufrimiento y que ha sido considerado ‘inhumano’ por la EFSA y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
El impacto ambiental de criar animales carnívoros
Las organizaciones también alertan de las consecuencias ambientales de extender la acuicultura a nuevas especies carnívoras. Los pulpos criados en cautividad necesitarían grandes cantidades de peces y otros animales acuáticos capturados en libertad para su alimentación, ya sea directamente o transformados en harina y aceite de pescado. Esto incrementaría la presión sobre los ecosistemas marinos y sobre los recursos destinados a la alimentación.
Las organizaciones firmantes señalan que, según las previsiones, la producción europea de acuicultura de especies carnívoras podría aumentar un 30 % para 2040, mientras que la demanda de harina y aceite de pescado aumentaría un 70 %.
Prohibición también de productos importados
La iniciativa reclama que la prohibición europea no se limite a impedir la instalación de granjas de pulpos dentro de la UE, sino que incluya también la comercialización de productos procedentes de explotaciones situadas fuera de la Unión. El objetivo es evitar que los productores europeos que respeten la prohibición tengan que competir con productos procedentes de países donde esta actividad podría llegar a estar permitida.
La carta a los comisarios europeos recuerda que ya existen iniciativas legislativas para prohibir la cría de pulpos como la de INTERCIDS en España, pero también en Francia, Italia, México, Colombia y Chile, mientras que California y Washington ya cuentan con prohibiciones en vigor.
“La UE tiene ahora la oportunidad de demostrar liderazgo mundial actuando antes de que esta industria llegue a consolidarse”, concluyen las organizaciones firmantes.
En paralelo a esta iniciativa europea, INTERCIDS continúa impulsando en España la prohibición de las granjas de pulpos a través de su propuesta legislativa. La petición se puede firmar aquí: https://ladelpulpo.org/
