Cuidar del voluntariado es esencial, también desde la perspectiva legal

De izquierda a derecha: María G. Lacabex, Laura Arena, Fernando González, Núria García y Ana Belén Hernández

Los días 13 y 14 de octubre se celebró en Madrid el VI Congreso de Derechos de los Animales organizado por la Dirección General de Derechos de los Animales, del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que en esta edición giró en torno al voluntariado en el ámbito de la protección animal. A lo largo de las dos jornadas, representantes de entidades dedicadas a la protección animal compartieron sus experiencias y opiniones sobre los retos que presenta el voluntariado, los avances que se han logrado y los pasos todavía necesarios.

La abogada María González Lacabex, en representación de INTERCIDS, moderó la mesa redonda ‘Aspectos legales y organizativos del voluntariado en la protección animal’. Cerrando el programa del primer día del Congreso, los participantes retomaron algunas de las cuestiones que se habían ido abordando en las anteriores ponencias, aportando así sus reflexiones, desde el conocimiento y la experiencia práctica: Ana Belén Hernández (La Huella de Wonder), Núria García (Fundación Daina), Fernando González (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su hábitat – GREFA) y Laura Arena (Fundación Animal Shelter Standards – FASS).

Desde los diferentes ámbitos de actuación de las entidades participantes, sus representantes estuvieron de acuerdo sobre la importancia de la figura de la persona voluntaria para sus respectivas organizaciones, a la vez que reconocieron la necesidad de insistir en varios aspectos. Por un lado, en la formación previa del voluntariado para el correcto desarrollo de las actividades asignadas, con la finalidad importante de prevención de riesgos y, además, para la mejor comprensión de las propias personas voluntarias acerca de cuál va a ser su papel en la entidad, facilitar su incorporación y evitar sensaciones de frustración o de expectativas no cumplidas.

Por otro lado, en la mesa se confirmó la necesidad de una adecuada gestión no sólo de la incorporación del voluntariado (formalizado en el obligatorio acuerdo o contrato), sino también de la prevención de riesgos, tanto para ellos como para terceros, y la suscripción del correspondiente seguro. En la mesa se puso de manifiesto la importancia de que las entidades tengan protocolos de actuación claros, que hay que respetar, “independientemente del nivel de formación y los conocimientos que los voluntarios puedan traer de casa”.

Otra de las cuestiones abordadas fue la necesidad de disponer de recursos para la profesionalización de determinadas tareas que no deberían ser encomendadas a personal voluntario, por motivos de especialización técnica, responsabilidad, dedicación, disponibilidad, etcétera.

“Las entidades de protección animal no son fines en sí mismas”, concluía María González, “sino herramientas al servicio de un fin, es esencial cuidarlas en todos sus aspectos y en los distintos elementos que las sostienen”. Al margen de profesionalizar lo que deba ser realizado por profesionales, la abogada destacó la importancia de que el voluntariado organizado sea valorado por la relevancia social que supone: por el interés general al que sirve, pero también porque en sí mismo es expresión de esa sociedad generosa, solidaria, altruista y empática hacia la que queremos dirigirnos.

Ver sesión 13 de Octubre: https://www.youtube.com/live/ssJXmkDc_AU

Ver sesión 14 de Octubre: https://www.youtube.com/live/igtFwJOzGh8

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