
INTERCIDS ha participado en el trámite de audiencia e información pública del proyecto de Real Decreto que desarrollará el listado de especies domésticas y el listado positivo de animales de compañía. Estas aportaciones tienen como objetivo reforzar la seguridad jurídica de la norma y garantizar que la protección de los animales, la biodiversidad y la salud pública prevalezcan en su aplicación.
Fundamentos y objetivos de las aportaciones
Las propuestas, elaboradas y presentadas por INTERCIDS, han contado también con el asesoramiento técnico de Tere Rodríguez, experta en protección de animales exóticos, y se alinean con la consideración de los animales como seres sintientes, tal como establece el Código Civil y la Ley 7/2023, de 28 de marzo. En este sentido, la entidad subraya que:
«Los listados que recoge esta norma sirven de instrumento de concienciación social sobre la consideración de los animales como seres sintientes y no como objetos de colección o exhibición, la responsabilidad de proteger de las especies de fauna silvestre y de ejercer una tenencia responsable de animales en el hogar».
Se suscita una especial preocupación por el destino incierto de los animales que quedarán fuera del listado positivo, o aquellos cuya situación no se llegue a regularizar, de manera que INTERCIDS introduce una serie de previsiones que pretenden garantizar la no aplicación de medidas letales sobre los mismos y que se asegurará su bienestar en condiciones adecuadas a su naturaleza, ya sea con cargo a la propia administración en última instancia, con la obligatoriedad de creación de centros de refugio adecuados.
Resumen de propuestas clave
Criterios científicos y principio de precaución:
INTERCIDS defiende que la inclusión de una especie en el Listado Positivo debe basarse estrictamente en datos científicos objetivos que garanticen que el animal puede ver cubiertas sus necesidades fisiológicas y etológicas en cautividad. Asimismo, proponen aplicar siempre el principio de precaución: ante cualquier incertidumbre científica sobre la idoneidad de una especie, esta debe quedar excluida del listado para evitar riesgos de bienestar o medioambientales medioambientales o de bienestar.
“La razón de ser del principio de precaución no consiste en la prevención de costes económicos o el incentivo de beneficios materiales, sino en la preservación del medio natural, el equilibrio ecosistémico y la prevención de daños a la biodiversidad y a los individuos que la integran”, señalan.
Transparencia y participación pública:
A fin de garantizar la democratización de los criterios a aplicar en el tratamiento de la inclusión o exclusión de especies en el listado, se solicita que el procedimiento incluya un trámite de información pública que permita a las entidades de protección animal aportar su criterio experto.
Restricciones a la fauna silvestre:
Teniendo en cuenta el especial respeto que debe merecernos la preservación de la fauna silvestre, y a las características de vida que necesitan estos animales, se propone imponer un carácter restrictivo para la cría y tenencia de animales silvestres en cautividad, limitándola estrictamente a motivos de conservación o investigación, prohibiendo expresamente la cría con fines de ocio o coleccionismo.
Seguridad y salud pública:
La entidad insiste en excluir del listado positivo a todas las especies que puedan suponer un riesgo para la seguridad de las personas o de otros animales, incluyendo de forma específica a todos los primates y especies que se alimenten de vertebrados vivos.
Con sus aportaciones, INTERCIDS busca garantizar la protección de los animales, así como asegurar que el nuevo marco normativo cumpla con los compromisos internacionales de España, como el Convenio Europeo sobre protección de animales de compañía.