Nuevas evidencias sobre cognición, conducta y anticipación en grandes simios

Foto: Tsauquet

¿Hasta cuándo puede el derecho ignorar lo que la ciencia lleva décadas demostrando? Nuevos estudios sobre grandes simios vuelven a poner la pregunta sobre la mesa.

Dos investigaciones recientes aportan nuevos datos sobre las capacidades cognitivas de los grandes simios, reforzando la evidencia de que estos animales presentan habilidades complejas que desafían la tradicional frontera entre los humanos y otras especies.

Uno de los trabajos, recogido por The Guardian, revisa décadas de investigación sobre el comportamiento de chimpancés y bonobos, destacando patrones sociales y emocionales altamente sofisticados. Estos primates muestran formas avanzadas de cooperación, resolución de conflictos y construcción de vínculos sociales duraderos.

En particular, los bonobos destacan por estrategias de reducción de tensiones basadas en interacciones sociales afiliativas, mientras que los chimpancés evidencian jerarquías estructuradas y conductas estratégicas dentro del grupo. Ambos casos reflejan sistemas sociales dinámicos que requieren habilidades cognitivas como la memoria social, la evaluación de alianzas y la toma de decisiones en contextos complejos.

Anticipación y planificación

El segundo estudio, difundido por The Conversation, aporta un hallazgo especialmente relevante: los chimpancés parecen capaces de anticipar condiciones meteorológicas futuras al construir sus nidos. La investigación muestra que estos animales no construyen sus refugios de forma aleatoria, sino que ajustan características como la altura, la densidad o la ubicación en función de variables ambientales como la probabilidad de lluvia o la exposición al viento. Este comportamiento sugiere una forma de planificación prospectiva: la capacidad de tomar decisiones en el presente teniendo en cuenta escenarios futuros previsibles.

Este tipo de anticipación implica procesos cognitivos complejos. No se trata únicamente de respuestas instintivas a estímulos inmediatos, sino de una evaluación integrada de información ambiental, experiencia previa y posibles consecuencias futuras. La construcción del nido, en este contexto, se convierte en una conducta técnicamente elaborada que optimiza las condiciones de descanso y protección, lo que refuerza la idea de que los chimpancés poseen formas de cognición flexible y adaptativa.

Ambos estudios apuntan a una conclusión clara: los grandes simios no solo reaccionan a su entorno, sino que lo interpretan, lo anticipan y actúan en consecuencia. Sus capacidades sociales, emocionales y cognitivas configuran una vida mental rica, en la que las decisiones no son meramente automáticas, sino el resultado de procesos comparables a los humanos.

Una Ley de Grandes Simios urgente y necesaria

Desde una perspectiva normativa, si a día de hoy no cabía duda ya sobre la pertinencia de replantear la protección jurídica de estos animales, estos hallazgos refuerzan aún más la urgencia de una ley específica para ellos, que les garantice una protección acorde a su naturaleza y a sus necesidades: a una vida digna, sin sufrimiento… y en libertad.

En este sentido, INTERCIDS, junto con la Fundación Franz Weber (FFW), presentó en julio de 2024 ante la Dirección General de Derechos de los Animales una propuesta de articulado para un futuro proyecto de Ley de Grandes Simios, a partir de la cual el Ministerio elaboró un borrador para comenzar a tramitar el anteproyecto que debería desembocar en tan necesaria y urgente Ley.

¿Quieres compartirlo?
Scroll al inicio